
“¡Atención! Mirad al cielo, porque Batman está en Barcelona.
Nuestra ciudad traspasa fronteras y es fuente de inspiración para los mejores artistas. El arte del cómic no podía ser ajeno a este fenómeno y por eso una de sus mayores leyendas, Batman, llega a nuestra ciudad.”
Escribe Jordi Hereu, Alcalde de Barcelona, en la primera página del cómic impecablemente editado por DC de Batman Barcelona, El caballero y el dragón, que fue la publicación de éxito más rotundo y esperado en este último Salón del Cómic, agotándose en todos los stands el primer día del evento.
Batman es el pseudonimo del playboy enmascarado que Bob Kane creó en 1939, primero llamado “Birdman” (“El Hombre Pájaro”) y luego lo cambió por “Bat-Man”con la ayuda Bill Finger, un vendedor de zapatos que aspiraba a ser escritor, quien ejerció de escritor fantasma durante años para él.
Finger también sugirió el nombre de Bruce Wayne, para la identidad secreta de Batman, “Bruce viene de Robert Bruce, el rey escocés, y Wayne, por contar con la identidad de playboy, del significado “hombre delicado”. En este último caso, busqué por un nombre que sugiriera colonialismo.”
La primera historieta de Batman, “El extraño caso del sindicato químico“, fue difundida como parte del comic book Detective Comics n.º 27 (mayo de 1939). Finger declaró que el argumento pertenece al género pulp de las revistas populares,
Pulp es un término inglés tomado del latín. En castellano se dice pulpa, la pulpa de celulosa o de la fruta. “Pulp” es la denominación popular estadounidense que se daba a cierto tipo de revistas populares especializadas en el relato y la historieta.
Los “pulps” al igual que la cinematografía de la serie “B”, pese a sus inicios humildes, han resultado todo un género y estilo artístico, dignificado hacia los 60’s del siglo XX por el Pop-art.
Si tal receta es poco intelectual, lo cierto es que suele alcanzar a la emotividad más primaria (cuando no la emotividad más infantil). Es precisamente esa puerilidad lo que otorga un sesgo artísticamente interesante al “pulp” (y a la “serie B”) ya que lo aproxima a lo naïf de un modo paradójico: es un “naïf” exento de dulzuras, es la ingenuidad que expresa los terrores, fobias y horrores ocultos de una sociedad concreta.
Este Badman que presento pertenece justamente a la serie B del Batman en Barcelona original, que se aleja de la idea más interesante del “pulp”, adquiriendo un tono paternalista, nacionalista y bastante absurdo, que no deja lugar a otra idea, su única voluntad es por una parte fomentar el turismo y por otra engrosar el amor propio de los autóctonos. Idealizando al turista como super héroe gentelman que se desplaza a la ciutat comtal con puras intenciones culturales y acaba desempeñando el rol del héroe mitológico catalán. Batman se convierte en San Jordi y lucha contra Croc, uno de los supervillanos, que adquiere forma de dragón, a quien vence con una lanza de la que curiosamente cuelga una bandera catalana.
Toda la edición de DC es un panfleto político, nacionalista, barato de contenido y fruto de una estrategia económica que funcionó mejorando incluso las expectativas de los distribuidores, que se quedaron sin existencias antes de lo previsto.
Ya historicamente, a partir de 1942 DC Comics adoptó una nueva “política editorial”, enfocada a las audiencias juveniles. En los años posteriores a la II Guerra Mundial, los editores sustituyeron el tono ‘desolado y amenazado’ de las historietas de Batman por un entorno más ‘colorido y paternalista’, respecto al presentado en las ediciones previas
En 1954, fue publicado el libro Seduction of the Innocent (traducción, La seducción del inocente), del psicólogo Fredric Wertham. La obra expone la tesis de que los niños imitan los delitos descritos en las historietas, y por lo tanto Wertham concluyó que este tipo de fábulas corrompe los valores de la juventud.
Quizá por esa razón se ha realizado una edición tan descafeinada de Batman para el salón de Barcelona.
Justo después de esa publicación de Wertham ya Batman fue muy criticado, por sus supuestos matices de homosexualidad implícitos en la relación de Batman y Robin.
En 1966, se estrenó la serie de televisión Batman, cuyo éxito incrementó las ventas de la serie literaria, aportando un tono más “feminista”, en comparación al sugerido por Detective Comics, en base a la designación de Batgirl como coprotagonista de los capítulos de la tercera temporada, la serie fue cancelada en 1968, aún después de sus buenos resultados logrados durante las emisiones.
Más de 40 años después, Batman en Barcelona se olvidó de todo contenido feminista o gay, dado que podría hacer peligrar las ventas, o quizá porque “este tipo de fábulas corrompe los valores de la juventud” como diría Wertham.
El Batman original ya sufrió un declive de1964 al 1985, hasta que surgio una nueva reinvención del personaje con la novela gráfica Batman: The Dark Knight Returns de Frank Miller, publicada en 1986. A partir de entonces Batman cada vez sería más orcuro, después de la mano de Tim Burton en la gran pantalla y en sus dos última versiones cinematografica, protagonizada por Christian Bale y dirigida por Christopher Nolan.
La respuesta que todas estas ideas han generado en mí han hecho que Badman en Barcelona, sea un visitante más: miedoso, ignorante, exaltado y víctima del entorno hostil…
Todo lo que podría pasarle a Bruce Wayne, el playboy colonialista, si se desplazase a Barcelona.
Los intereses de “mi” Bruce Wayne son el turismo barato, la cultura y el sexo de souvenir, la paella, la sangría y el fútbol.
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Julio 24, 2009 a las 3:03 pm |
Què txulo!